Experiencia de voluntariado en la Finca Noah (Fabi y Collin)
De donante a voluntaria: desde hace 2,5 años dono el 10 % de los ingresos de mis Flaffys a la Animal Police. Ahora ya no queríamos conocer la finca solo por fotos – una semana llena de corazón, animales y momentos inolvidables.

De donante a voluntaria – una semana llena de corazón, animales y momentos inolvidables 🐾❤️
Desde hace ya 2,5 años dono regularmente el 10 % de los ingresos de mis Flaffys a la Animal Police en Mallorca. 🐾
En algún momento lo tuvimos claro: ya no queríamos conocer la finca solo por fotos. Queríamos ver con nuestros propios ojos adónde llega nuestro apoyo, conocer a las personas que están detrás de este trabajo increíble y, por supuesto, encontrarnos con todos los animales que hasta entonces solo habíamos visto desde lejos.
Así que: ¡a hacer las maletas, rumbo a Mallorca y de cabeza a la aventura! 🇪🇸☀️
¿Y qué podemos decir? Nuestras expectativas se vieron superadas con creces.
Ya a nuestra llegada nos dimos cuenta enseguida de cuánto trabajo se hace aquí cada día. Farah nos lo dijo varias veces: «Es mucho trabajo, y es un trabajo duro.» Y sí, lo es. Pero después de poder ayudar nosotros mismos durante unos días, comprendimos que este trabajo en realidad no se puede describir con palabras.
Porque es mucho más que «trabajo duro».
Es amor por el detalle. Es responsabilidad. Es cuidado. Es abnegación. Es pasión. Y, sobre todo, es amor incondicional por los animales. ❤️
Farah da muchísima importancia a la limpieza y a que los animales estén bien. Y eso es exactamente lo que se siente y se ve en toda la finca. A los animales se les trata con muchísimo corazón, y cada uno tiene su propio carácter y su propia historia.
También Nadine y Juan se han ganado un lugar muy especial en nuestro corazón. Fue precioso observar con cuánto amor y respeto tratan a los animales. 🥰
Y luego, por supuesto, estaban todos los habitantes de la finca, pequeños y grandes…
Jumpy, Aixa, Jack, Harley, Avalon, Mischon, Roswita, Puma, Fritz, Frau Meier y tantos otros se ganaron en muy poco tiempo un sitio en nuestros corazones. 🥹🐾
Esos saludos desbordantes cada mañana.
Los loros que golpean el cristal de la ventana en cuanto hay comida. 🦜😂
Jumpy, que va a toda velocidad con su pequeña silla de ruedas lleno de alegría de vivir – y que, por supuesto, de paso pasa encantado por encima de pies o colas. 😂🐶
Y, cómo no, el gallo, que por lo visto opina que las 2.00 de la madrugada es una hora absolutamente perfecta para dar comienzo al día. 🐓😂
Y luego está el legendario «Ine cho!» de Farah (en suizo alemán, «¡venid adentro!») – y en cuestión de segundos todos los perros corren hacia ella. Una imagen que probablemente nunca olvidaremos. 🥹❤️
Pero no solo echaremos de menos a los animales. También las conversaciones personales, las risas compartidas, los encuentros y las personas maravillosas de la finca hicieron que este tiempo fuera muy especial.
Nos recibieron con mucho cariño como voluntarios y enseguida pudimos comprobar que aquí de verdad hace falta cada mano dispuesta a ayudar. Y sí, el trabajo puede ser agotador. Mucho, incluso. Pero precisamente por eso entendimos todavía mejor lo que hay detrás de esta finca.
No es simplemente un lugar donde se alojan animales.
Es un hogar. Una segunda oportunidad. Un lugar lleno de corazón. ❤️🐾
Estamos increíblemente agradecidos de haber podido vivir esta experiencia. Por el tiempo, por la confianza, por todas las conversaciones, por los muchos mimos y, por supuesto, por cada uno de los habitantes animales que nos dejó un pedacito de su corazón.
Todos estos pequeños momentos – desde el comité de bienvenida matutino, pasando por los loros en el cristal de la ventana, hasta un perrito en silla de ruedas que va por la vida a todo gas – los guardaremos para siempre en nuestros corazones. 🥹❤️
Gracias, Farah, Nadine, Juan y todo el equipo de la Animal Police, por vuestro increíble trabajo.
Y gracias a todos los animales que hicieron estos días tan especiales.
Volveremos. No es una amenaza. 😂❤️🐾
Fabi y Collin
